Fallos al cuidar un bonsái
¿Tu bonsái no acaba de tener buen aspecto? Eso es que algo está fallando a la hora de cuidarlo. Ya sabes que estamos hablando de plantas realmente delicadas, con lo que lo mejor que puedes hacer es empaparte de conocimientos para dar los pasos adecuados de cara al cuidado de tu planta favorita. La realidad es que un bonsái ofrece una gran respuesta, si recibe los cuidados que le hacen falta en cada época del año. Eso sí, si no es así, es probable que haya consecuencias fatales. Si te has iniciado hace poco en este mundo tan bonito, es normal cometer algunos errores. De todas maneras, por si no sabes qué es lo que está pasando, aquí te dejamos un resumen con los principales fallos al cuidar un bonsái. ¡Trata de evitarlos!
No cometas estos fallos al cuidar un bonsái
- Ignorar la especie: Uno de los fallos al cuidar un bonsái más habituales es pasar por alto la especie del mismo. Hay muchas tipologías de esta pequeña planta y todas ellas tienen necesidades diferentes para crecer con la máxima salud. Si realizas cuidados generales, pensando que valen para todos los bonsáis, el mismo se va a resentir de manera contundente. Hay árboles que necesitan más luz natural, mientras que otros menos, algunos tienen que ser más regados que otros o el sustrato que utilizamos para uno no vale para otro. Esto son tan solo unos ejemplos de caer en lo general y no mirar cuidados específicos de cada planta. Por eso, cuando te haces con un bonsái, tienes que tener claros todos los detalles para saber cómo enfocar su cuidado. Seguro que notas que, poco a poco, va cogiendo esa forma que siempre has querido. Tendrá una salud perfecta, si lo tratas con un abono para bonsáis de la máxima calidad.
- Abonado deficiente: Seguimos hablando de fallos al cuidar un bonsái y llegamos a los abonos. Como ya sabes, cada planta de este tipo tiene diferentes necesidades en cuanto a lo que debe recibir. Hay algunos nutrientes que son específicos y fundamentales para que la planta se desarrolle con una salud plena. En definitiva, a nivel de nutrientes, nunca debes caer en el error de pensar que siempre debe recibir los mismos. Para nada. Lo realmente importante es que seas consciente de que tu planta tiene necesidades muy distintas en función de la época del año en la que se encuentre. Por ejemplo, es muy diferente cuando está en la fase de reposo invernal a cuando se encuentre en la primera brotación de la primavera. Por eso, es muy importante elegir abonos con una composición cuidad y específica para cada momento. Es así cómo vas a obtener la mejor respuesta de una planta muy agradecida con quien le da todo el cariño que le hace falta.
- Mala ubicación: Cuando colocas un bonsái en casa, lo que no puedes hacer solamente es fijarte en el rincón del hogar donde queda mejor. Es verdad que lo puedes tener en cuenta, pero lo realmente importante es encontrar un espacio que sea adecuado para tu planta. Puedes caer en el error, por ejemplo, de poner un bonsái en un lugar donde está recibiendo directamente la luz solar. Es muy mala idea, ya que terminará por caer enfermo. Tiene que recibir algo de luz natural, pero no puede recaer todo sobre él. Por otro lado, si un bonsái es de interior, tiene que estar dentro de casa siempre, mientras que, si es de exterior, tendrás que colocarlo fuera de la misma. Con respecto a esto último, ten en cuenta que este árbol reposa en invierno, con lo que, si queda muy expuesto al frío, la lluvia o la nieve también sufrirá. Debes protegerlo de una manera óptima. Por cierto, si el bonsái se encuentra en un lugar complicado para cuidarlo, tráelo a una mesa y comienza a hacer todo lo que necesita. Si te resulta muy difícil llevar a cabo las tareas de mantenimiento por el espacio en el que está, es más que probable que alguna de ellas termine de manera defectuosa.
¡Dale a tu planta lo mejor!