La tradición del vidrio en el Mediterráneo

En la zona mediterránea tras los cristales griegos y romanos hallados..

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La tradición del vidrio en el Mediterráneo

En la zona mediterránea tras los cristales griegos y romanos hallados en excavaciones, eran famosas en época visigótica las cenizas alcalinas de Alicante y las arcillas refractarias de Tortosa y Valencia como elementos de la industria vidriera. A través de las pinturas románicas es posible conocer la forma de las vasijas y los elementos de vidrio de la época. Algunas piezas menores, sin embargo, han permanecido.

Bien entrado el siglo XIV, en Barcelona había un número considerable de vidrieros; en 1334 Berenguer Xatart fundó el Vallespir un horno que dio nombre al pueblo de Palau del Vidrio. La importancia de la especialidad aumentó sensiblemente en el siglo XV. Del XVI ya datan numerosas muestras de esbeltas copas, platos, vasos, confitería, jarrones, lamparillas, etc, de excelente calidad y muy a menudo esmaltados en colores. Barcelona adquirió en aquella época fama de ser uno de los lugares donde se hacían mejores obras de vidrio, piezas que fueron elogiadas incluso por venecianos, como Andrea Navagero.

vasija romana

Anualmente, para fin de año, tenía lugar una famosa feria, el Born, que era visitada solemnemente por los consejeros (cabalgata de Ninou). En los siglos XVII-XVIII hay testigos que equiparan Barcelona con Murano, aunque estos testimonios no están muy bien documentados; las formas en estos siglos se cumplen en abundantes piezas, como porrones, almorratxes, piquetas, vasos y objetos de formas caprichosas, y abundan las ornamentaciones con cresterías. Empezaron a ser importantes las piezas finas con decoración grabada con diamante, pero en general las manufacturas se decantaron progresivamente hacia el populismo. Varios hornos fueron abriendo toda la zona, y quizás en fue el más destacado el de Almatret (Segrià). Mataró alcanzó también bastante importancia, y parece que fue allí donde por primera vez en la Península Ibérica se hizo vidrio plano. Cristalerías holandeses instaladas en las costas de Valencia y Alicante introdujeron la vidriería propia de su país. En Mallorca se convirtió tradicional una pequeña y característica industria del vidrio que se remonta allí en el siglo XIV.

El catalán Ventura Sit instaló en 1728 una manufactura privada en La Granja de San Ildefonso, que al ser conocida por la reina de España Isabel de Parma, se convirtió del real patrimonio (1734). Modernamente ha sobresalido, en el Modernismo, Bienvenido Sala y Taxonera, seguidor de un É.Gallé. Los hijos Sala continuaron la manufactura. La familia Muntasell y Antoni Pons y Cirac sobresalen como cortadores y grabadores en cristal, y Ricard Crespo -colaborador de Xavier Nogués- y José M.Gol como realizadores de la modalidad tradicional popular. Aparte las colecciones de los museos, en Cataluña hay un conjunto muy importante de piezas de vidrio, integrado por las antiguas colecciones Amatller y Prats y Tomás, conservadas en el Instituto Amatller de Barcelona.

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La industria del vidrio en el Mediterráneo

Bien que hay que buscar los precedentes de la industria en la época romana y que los cristales artísticos tienen llamada desde el s XIII en el extranjero, no es hasta el siglo XIX que se puede hablar como de una industria moderna. De primero los hornos surgieron donde había arenas silíceas como primera materia y cerca de los centros de consumo, por la dificultad del transporte. Así, se destacaron Palau del Vidre en Vallespir (abarcaba el mercado rosellonés) y Mataró (abarcaba el barcelonés); también Alzira (mercado valenciano) y Palma. Pero la fabulosa expansión, desde la segunda mitad del siglo, del grupo internacional de Saint-Gobain renovó las técnicas y la organización comercial.

Esta etapa comenzó por Badalona en 1878 y se extendió pronto por las regiones proveedoras de Barcelona y de Valencia. La de Barcelona concentra unos 10 700 empleados (de 13 000 o 14 000 entre todos) en Barcelona (donde desde 1965 una gran fábrica pertenece a Cristalería Española, filial del grupo Saint-Gobain), Badalona, Hospitalet y Esplugues de Llobregat (Cornellà, Cervelló, Molins de Rei, Sant Feliu, el Prat, etc), Maresme (Mataró, el Masnou, Arenys de Mar) y el Vallès Occidental (Castellar, Sabadell, Polinyà). También tienen empresas de 50 o más Vic, Manresa, Lleida, L’Arboç (Baix Penedès), el núcleo de la Huerta (Valencia, Burjassot), la Ribera Alta (Carlet), la Vall d’Albaida, especializada en garrafas (Aielo de Malferit, Benigànim, Ollería, con más de 600 trabajadores). En Mallorca se destaca Manacor.